RESUMEN DEL PROGRAMA DE PRIMARIA

Crecer en Salud – Educación Primaria es un programa de prevención del uso problemático de pantallas y de la ludopatía en la infancia. Dirigido a escolares de 6 a 11 años, combina actividades educativas, familiares y comunitarias, apoyadas por profesionales y docentes. Su novedad son las ZONNAS, espacios socioeducativos en barrios del municipio que ofrecen alternativas de ocio saludable, acompañamiento y prevención, fortaleciendo redes de apoyo y promoviendo el bienestar infantil. Los materiales del programa están disponibles en esta web.
El programa Crecer en Salud – Educación Primaria se plantea como una iniciativa de gran alcance orientada a prevenir y reducir los riesgos derivados del uso problemático de las pantallas y de otras adicciones emergentes en la infancia. Este proyecto, incorpora la colaboración con espacios socioeducativos denominados ZONNAS, concebidos como lugares seguros y de referencia en barrios del municipio, donde se promueve la convivencia, el aprendizaje saludable y la prevención de conductas de riesgo, incluyendo de forma específica la ludopatía y el juego con apuestas. De este modo, se adapta a los nuevos desafíos que enfrentan niños, niñas y familias en una sociedad cada vez más digitalizada y marcada por el acceso temprano a dispositivos tecnológicos y al juego online.
La necesidad de esta propuesta parte de un diagnóstico social evidente: los menores se ven expuestos de manera creciente a contextos digitales diseñados para captar su atención y prolongar el tiempo de conexión, lo que puede derivar en hábitos de uso abusivos y en dificultades para su desarrollo integral. A ello se suma el riesgo de la ludopatía, que ya no se limita a espacios físicos de juego, sino que se traslada a entornos virtuales accesibles desde cualquier dispositivo. La proliferación de plataformas de apuestas online y videojuegos con dinámicas similares a los juegos de azar hace necesario ampliar la mirada preventiva. Con ello, Crecer en Salud ofrece un programa que no se queda únicamente en la reducción de horas frente a la pantalla, sino que promueve un abordaje integral que incluye la alfabetización digital crítica, la promoción de alternativas de ocio saludable y la generación de entornos comunitarios protectores.
Los espacios ZONNAS constituyen uno de los elementos más innovadores del programa. Estos espacios se ubican en barrios estratégicos del municipio y funcionan como entornos socioeducativos abiertos, accesibles y cercanos a las familias. Su finalidad es doble: por un lado, ofrecen actividades y dinámicas alternativas al uso de pantallas, centradas en el juego libre, la creatividad, la convivencia y la educación en valores; por otro, actúan como puntos de prevención comunitaria frente a la ludopatía y las adicciones comportamentales, ofreciendo información, acompañamiento y recursos tanto a menores como a familias. De esta manera, las ZONNAS se convierten en referentes positivos en la vida cotidiana de los niños y niñas, contrarrestando la atracción de los dispositivos digitales y las apuestas online mediante experiencias reales de socialización, cooperación y disfrute compartido.
El marco teórico de Crecer en Salud combina distintos enfoques complementarios. Desde la promoción de la salud, se entiende que prevenir no es solo evitar riesgos, sino potenciar recursos individuales, familiares y comunitarios. La perspectiva ecológica recuerda que la infancia no crece en aislamiento, sino en interacción constante con su familia, escuela, barrio y sociedad, de modo que las intervenciones deben ser coherentes y coordinadas. La teoría del aprendizaje social refuerza la importancia del modelado: los niños imitan lo que ven en las figuras de referencia, por lo que es fundamental que adultos y educadores transmitan prácticas de uso responsable de la tecnología y hábitos de ocio saludables. Finalmente, la inclusión de la prevención de la ludopatía en edades tempranas responde a una realidad cada vez más visible: la convergencia entre videojuegos y apuestas, la gamificación de las dinámicas de azar y la vulnerabilidad de los menores frente a estímulos adictivos.
El programa se dirige principalmente a niños y niñas de entre 6 y 11 años, etapa en la que se asientan valores, hábitos y conductas que marcarán el tránsito a la adolescencia. No obstante, reconoce que la prevención efectiva solo es posible si involucra también al entorno cercano: familias, docentes, educadores comunitarios y profesionales de la acción social. Por ello, las actividades de Crecer en Salud no se limitan al aula, sino que se extienden a la familia y al barrio, en una lógica de corresponsabilidad y acompañamiento integral.
Los objetivos generales del programa son reducir el riesgo de adicciones digitales y conductuales en la infancia, promover un uso consciente y equilibrado de la tecnología, sensibilizar sobre los peligros de la ludopatía y fortalecer las redes de apoyo comunitarias a través de las ZONNAS. Entre los objetivos específicos se encuentran: fomentar la autorregulación y las habilidades socioemocionales del alumnado, capacitar a las familias para ejercer un acompañamiento digital positivo, proporcionar herramientas al profesorado para abordar en el aula la prevención de adicciones, y generar en los barrios espacios de ocio alternativo donde los menores puedan encontrar referentes positivos y experiencias libres de pantallas y apuestas.
El diseño metodológico del programa se apoya en la educación activa y participativa, adaptada a la edad y nivel de desarrollo de los menores. Se han elaborado guías didácticas con actividades específicas para cada curso escolar, acompañadas de materiales audiovisuales que dinamizan el proceso y facilitan la implicación de los docentes. Estas actividades promueven la creatividad, el pensamiento crítico, la cooperación y el juego sin dispositivos. Además, se han diseñado dinámicas familiares que permiten reforzar los aprendizajes en el hogar, creando momentos de calidad compartida y fortaleciendo los vínculos afectivos. En los cursos superiores se incorporan sesiones especializadas sobre videojuegos, redes sociales y apuestas, con el objetivo de anticipar riesgos específicos que aparecen en la preadolescencia.
La prevención de la ludopatía ocupa un lugar destacado. El programa aborda este fenómeno no solo desde la prohibición, sino desde la sensibilización crítica. Los menores aprenden a identificar las técnicas que utilizan las casas de apuestas y algunos videojuegos para captar y retener a los jugadores, como las recompensas inmediatas, los bucles de repetición y la ilusión de control. Se les anima a reflexionar sobre la diferencia entre juego recreativo y apuesta con riesgo, y se les ofrecen alternativas de ocio que generan las mismas emociones positivas —emoción, sorpresa, logro— sin exponerlos a un riesgo adictivo.
La metodología contempla también la perspectiva de género, imprescindible en la prevención de adicciones digitales y de la ludopatía. Los estudios muestran que los niños tienden a exponerse más a los videojuegos competitivos, mientras que las niñas se ven más afectadas por la presión social en redes y la búsqueda de validación externa. En el ámbito del juego con apuestas, los estereotipos de género también marcan diferencias: mientras que a los chicos se les incentiva más a experimentar con apuestas deportivas, a las chicas se les dirige hacia juegos de azar o plataformas vinculadas a la imagen. Por ello, Crecer en Salud diseña sus actividades con sensibilidad a estas diferencias, evitando sesgos sexistas y promoviendo la equidad.
El equipo profesional que impulsa el programa está compuesto por especialistas en psicología, pedagogía, educación social y docencia, con experiencia en la prevención de adicciones y en la promoción del bienestar infantil. Su papel es clave no solo en la creación de materiales, sino en el acompañamiento de las familias y en la dinamización de las ZONNAS, donde se genera un contacto cercano y de confianza con los menores. La figura del educador de calle y del dinamizador comunitario cobra una especial relevancia en este enfoque, ya que permite llegar a los niños y niñas en sus propios barrios, reforzando el sentido de pertenencia y la implicación de toda la comunidad en la prevención.
El cronograma del programa se estructura a lo largo de todo el curso escolar. Comienza con la difusión y la captación de centros y familias interesadas, seguida de reuniones de coordinación y entrega de materiales. Posteriormente, se desarrollan las actividades en el aula y en las familias, a la par que se ponen en marcha las ZONNAS en los barrios seleccionados. Durante este proceso, se realizan visitas de seguimiento y sesiones específicas sobre ludopatía y apuestas, adaptadas a la edad y al nivel de madurez del alumnado. Finalmente, se lleva a cabo una evaluación de resultados e impacto, junto con la elaboración de informes que permiten mejorar el programa y garantizar su continuidad.
La evaluación es un componente esencial. Se plantea en tres niveles: evaluación de proceso, que analiza la implementación y la participación; evaluación de resultados, que mide los cambios en actitudes y comportamientos respecto al uso de pantallas y al juego con apuestas; y evaluación de impacto, que estudia la sostenibilidad de los aprendizajes y la creación de redes comunitarias protectoras. Se utilizan cuestionarios, entrevistas, observaciones y registros en las ZONNAS para recopilar datos de forma rigurosa.
El proyecto también incorpora un plan de difusión y comunicación que incluye la elaboración de materiales divulgativos para las familias, informes técnicos para las instituciones colaboradoras y actividades de sensibilización en los barrios. La presencia en medios locales y en redes sociales busca visibilizar la importancia de la prevención en la infancia y dar a conocer el papel de las ZONNAS como espacios de referencia.
En cuanto a la sostenibilidad, Crecer en Salud está diseñado como un programa con vocación de continuidad. Los materiales educativos elaborados permiten ser reutilizados por los centros escolares en años posteriores. Además, las ZONNAS tienen potencial para consolidarse como recursos permanentes en los barrios, ofreciendo actividades más allá de la duración inicial del proyecto. La implicación de entidades sociales, centros educativos y administraciones municipales garantiza una base sólida para mantener y ampliar esta iniciativa en el tiempo.
En definitiva, Crecer en Salud – Educación Primaria es mucho más que un programa de prevención del uso de pantallas. Es una propuesta integral que incorpora la prevención de la ludopatía y que apuesta por la creación de espacios socioeducativos comunitarios donde niños y niñas puedan crecer con salud, autonomía y criterio en una sociedad digitalizada. Combina la intervención escolar, familiar y comunitaria en un modelo coherente y participativo, donde la educación, la creatividad y el acompañamiento adulto se convierten en las principales herramientas de protección frente a las adicciones. Con ello, no solo se busca reducir los riesgos inmediatos, sino sembrar las bases de un futuro en el que los menores tengan la capacidad de relacionarse con la tecnología y con el juego desde una perspectiva crítica, equilibrada y saludable.
